¡El Pirata ataca!
De pronto mis suelos se llenaron de dedos, fruta, pan baboseado y todo ello mezclado con lo que antaño estuvo dentro de cajones, taquillas y armarios, TODO, LO SACA TODO.
Sin opción de poder limpiar porque el Pirata empieza a parecerse a la niña de Ring (él nunca duerme, al menos de día, bueno, casi nunca).
Pensé que sería una etapa, que era la novedad, sacar cosas, ¡qué chachi piruli!, pero al poco empezó a andar sin agarrarse a nada lo que le dejaba las manos libres para crear un caos aún mayor. La cosa no ha hecho mas que empeorar.
No pretendo tener la casa limpia y ordenada (eso sería ciencia ficción), pero me estresa muchísimo ver mis braguitas por los suelos mezcladas con sartenes, por ejemplo, llamadme rara si queréis.
Billetes de 20€ en la papelera, mando de la tele en el w.c, cortinas arrancadas, electrodomésticos en peligro de extinción, paredes irreconocibles (mas bien, todas las superficies irreconocibles) sin posibilidad de limpiarlas porque aparece para meterse dentro del cubo o barreño, se lleva el recogedor, te roba el trapo, pisotea y manosea todo, ¡ a ver quien puede mas! ¿lo encierro en un cuarto? a veces consiente en jugar feliz con la puerta cerrada, pero eso es una vez al año, el resto de veces llora y él no es de lágrima fácil y me da pena, directamente prefiero suelos pegajosos a corazón roto, lo que pasa que aunque el niño va primero, admito que este desorden extremo nos empieza a afectar y nos llena de estrés.
Aunque lo peor no es la tarea que da, eso da igual al fin y al cabo, lo peor es que un día me da un infarto de ver como se expone a todos los peligros que jamás imaginé que hubiera en mi casa. He descubierto que lo mio no es una casa, ¡es una trampa mortal!.
En el dormitorio es un: "ropa al suelo" a cada instante, lo único limpio es el interior de los cajones, de vacíos que los deja. Que no vea nada doblado, ¡le encanta desdoblar!. Y claro, pisa la ropa y trompazo, se pilla los deditos con los cajones, etc
En la salita el problema es la tele que se la tira encima y los aparatos eléctricos que jamás tienen los cables bien y a veces alguno que otro desaparece para siempre jamás (estoy barajando la teoría de que en algún lugar de mi casa hay un triángulo de las Bermudas y sólo el Pirata sabe donde está).
No deja ver la tele, la apaga, la desconfigura y eso es lo que hay, ¡y siempre en lo mas emocionante!, y aterrorizada por si decide dar el tirón de gracia y echársela encima (*
NOTA: dejar de dar espinacas al niño).
Lo peor es la cocina, peligrosa y estresante, cristal, cubiertos, detergentes...
No me deja hacer nada, si abro el lavavajillas trinca un cuchillo y sale a la fuga, es rápido el condenado, si abro el frigo se encarama a él, grita cuando lo cierras, hay que andar con mil ojos para no pillarle los dedos, un día como me descuide me lo encuentro dentro de la lavadora dando vueltas.
Tiene un oído supersónico que todo lo oye y es capaz de teletransportarse, porque yo no me explico como le escucho jugar en su cuarto y es abrir un cajón en la otra punta de la casa y en 0, lo tengo encima.
Tampoco puedo salir al patio a tender porque se va directo al arenero de los gatos o se pringa de pelos (a ver si dejan de mudar pelo de una vez o juro que los afeito).
De pronto haber protegido algunos enchufes es vergonzosamente insuficiente, han aparecido peligros y esquinas puntiagudas por todas partes.
Zapatero, mosquitera del balcón, macetas, mesa de cristal, puertas, estanterías...
La cuna colecho de día no es práctica, porque no puedo aprovechar su escasa siesta para ducharme o hacer algo en las habitaciones mas alejadas sin imaginármelo inconsciente en el suelo.
Chichones, moratones, arañazos, peligro de sacarse un ojo o envenenarse... El pobre está hecho un cristo.
Esto no puede seguir así. Por él y por mi propia salud física y mental, no puedo estar persiguiéndolo casa segundo, es agotador y tiene que haber alternativas, lo se, puede seguir siendo un niño igual feliz sin que yo eche tantas horas extras en casa.
El Pirata ha atacado y está en modo Pirata-tsunami-con-tendencias-suicidas, se inyecta Duracell en vena, es fuerte y no se cansa, es el Terminator de los bebés, un... ¡¡¡Babynator!!! y mamá Pirata... ¡ha decidido presentar batalla!
Estoy preparando el contraataque, anotando ideas que me van dando otras mamás y estudiando cada punto negro de casa. He tenido muchos bebés en casa, ¡pero ninguno como este!, mi madre dice que es como yo y la vida por fin se está vengando de todas mis travesuras... gracias madre por el apoyo ¬¬.
Agradezco sugerencias de madres con experiencia con Babynators.
De pronto mis suelos se llenaron de dedos, fruta, pan baboseado y todo ello mezclado con lo que antaño estuvo dentro de cajones, taquillas y armarios, TODO, LO SACA TODO.
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Pensé que sería una etapa, que era la novedad, sacar cosas, ¡qué chachi piruli!, pero al poco empezó a andar sin agarrarse a nada lo que le dejaba las manos libres para crear un caos aún mayor. La cosa no ha hecho mas que empeorar.
No pretendo tener la casa limpia y ordenada (eso sería ciencia ficción), pero me estresa muchísimo ver mis braguitas por los suelos mezcladas con sartenes, por ejemplo, llamadme rara si queréis.
Billetes de 20€ en la papelera, mando de la tele en el w.c, cortinas arrancadas, electrodomésticos en peligro de extinción, paredes irreconocibles (mas bien, todas las superficies irreconocibles) sin posibilidad de limpiarlas porque aparece para meterse dentro del cubo o barreño, se lleva el recogedor, te roba el trapo, pisotea y manosea todo, ¡ a ver quien puede mas! ¿lo encierro en un cuarto? a veces consiente en jugar feliz con la puerta cerrada, pero eso es una vez al año, el resto de veces llora y él no es de lágrima fácil y me da pena, directamente prefiero suelos pegajosos a corazón roto, lo que pasa que aunque el niño va primero, admito que este desorden extremo nos empieza a afectar y nos llena de estrés.
Aunque lo peor no es la tarea que da, eso da igual al fin y al cabo, lo peor es que un día me da un infarto de ver como se expone a todos los peligros que jamás imaginé que hubiera en mi casa. He descubierto que lo mio no es una casa, ¡es una trampa mortal!.
En el dormitorio es un: "ropa al suelo" a cada instante, lo único limpio es el interior de los cajones, de vacíos que los deja. Que no vea nada doblado, ¡le encanta desdoblar!. Y claro, pisa la ropa y trompazo, se pilla los deditos con los cajones, etc
En la salita el problema es la tele que se la tira encima y los aparatos eléctricos que jamás tienen los cables bien y a veces alguno que otro desaparece para siempre jamás (estoy barajando la teoría de que en algún lugar de mi casa hay un triángulo de las Bermudas y sólo el Pirata sabe donde está).
No deja ver la tele, la apaga, la desconfigura y eso es lo que hay, ¡y siempre en lo mas emocionante!, y aterrorizada por si decide dar el tirón de gracia y echársela encima (*
NOTA: dejar de dar espinacas al niño).
Lo peor es la cocina, peligrosa y estresante, cristal, cubiertos, detergentes...
No me deja hacer nada, si abro el lavavajillas trinca un cuchillo y sale a la fuga, es rápido el condenado, si abro el frigo se encarama a él, grita cuando lo cierras, hay que andar con mil ojos para no pillarle los dedos, un día como me descuide me lo encuentro dentro de la lavadora dando vueltas.
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Así los voy a dejar |
Tampoco puedo salir al patio a tender porque se va directo al arenero de los gatos o se pringa de pelos (a ver si dejan de mudar pelo de una vez o juro que los afeito).
De pronto haber protegido algunos enchufes es vergonzosamente insuficiente, han aparecido peligros y esquinas puntiagudas por todas partes.
Zapatero, mosquitera del balcón, macetas, mesa de cristal, puertas, estanterías...
La cuna colecho de día no es práctica, porque no puedo aprovechar su escasa siesta para ducharme o hacer algo en las habitaciones mas alejadas sin imaginármelo inconsciente en el suelo.
Esto no puede seguir así. Por él y por mi propia salud física y mental, no puedo estar persiguiéndolo casa segundo, es agotador y tiene que haber alternativas, lo se, puede seguir siendo un niño igual feliz sin que yo eche tantas horas extras en casa.
El Pirata ha atacado y está en modo Pirata-tsunami-con-tendencias-suicidas, se inyecta Duracell en vena, es fuerte y no se cansa, es el Terminator de los bebés, un... ¡¡¡Babynator!!! y mamá Pirata... ¡ha decidido presentar batalla!
Estoy preparando el contraataque, anotando ideas que me van dando otras mamás y estudiando cada punto negro de casa. He tenido muchos bebés en casa, ¡pero ninguno como este!, mi madre dice que es como yo y la vida por fin se está vengando de todas mis travesuras... gracias madre por el apoyo ¬¬.
Agradezco sugerencias de madres con experiencia con Babynators.