El año pasado me dieron la noticia más bonita del mundo, mi amiga, la primera amiga de mi tierna infancia, me dijo: estoy embarazada.
Yo no sabía si reir o llorar, me invadió una ternura y un amor infinitos, su cara lo decía todo.
Desde entonces busqué tiempo para escaparme a la tienda donde trabaja para visitarla, he visto crecer su barriguita casi con la misma ilusión que ella, cada ecografía....
Me puse a ahorrar porque cada vez que salía a la calle quería comprarle todo lo que había en los escaparates de las tiendas de bebé, esa cosita iba a convertirse en una de las personas más importantes de mi vida. Yo iba a ser su tita postiza consentidora.
El embarazo fue bien. Ya tenía su ropita, la cuna, su cuarto, todo. La niña estaba perfectamente y la madre resplandeciente, jamás he visto una barriga más redonda y perfecta. Habían pasado los 9 largos meses.
Hace unos días jugué con ella, cuando su mami comía chocolate se ponía contenta, así que le dí unas galletas de chocolate y al poco empezó a patalear, le noté el piececito, lo tocaba a través de la tripa y ella me respondía con una patadita, una gamberrilla con ganas de juerga.
Me he imaginado tantas veces como sería su carita que ya he perdido la cuenta, soñaba despierta con ver a mi amiga acunándola y ver en primera persona lo que significa la felicidad absoluta.
Hace unos días tenía que ir a correas y me dijo, en cuanto salga te llamo..., como cuando salía de las ecos, pero esta vez no me llamó. Eso fue hace 3 días.
La llamé y tenía el móvil apagado. Pensé: estará de parto y me ilusioné y me repetí mil veces, que sea corto, fácil y que estén las dos bien, sobre todo eso. Me daba miedo el parto, porque ella estaba muy asustada con eso.
Como soy un poco pesada insistí llamándo al móvil (seguía apagado). Me puse nerviosa y empecé a llamar a su marido, a su hermana y al final me lo cogieron, su hermana me dijo: mi hermana no está bien (por un segundo me quise engañar y pensé, estará dolorida del parto, habrá sido cesárea, la niña está malita y está en la incubadora...) pero al instante me puse a llorar, igual que lloraba su hermana, cuando me dijo: la niña está muerta.
MUERTA, ¿hay acaso una palabra más horrible y definitiva? y más si hablas de una niña recién nacida.

No he podido dejar de llorar y pensé que escribiéndolo aquí el dolor menguaría, pero no, sigo llorando y casi no veo lo que escribo. No me lo puedo creer, parece una pesadilla, una broma macabra.
Me he tirado al suelo llorando en cuanto he colgado, si yo me siento morir, ¿cómo estará mi amiga? no dejo de imaginarme a la nena....
Ella es muy buena, era su primer bebé, ella se merece lo mejor del mundo y esto.... se ha cuidado todo el embarazo, ha sido responsable, lo deseaban mucho y sus dos cuñadas acaban de ser mamás, una de ellas es adolescente y fue un desliz, no se cuidó pero su nena está bien, las dos sobrinas por suerte están bien y la niña de mi amiga debería de ser la primita de esas bebés sanas, deberían de haber crecido las 3 juntas y ahora, verlas crecer a las dos será un cruel recuerdo del vacío que "A" ha dejado.
No puedo dejar de pensar en la última conversación que tuve con mi amiga hace 4 días, me dijo que tenía miedo de que pasara algo malo y yo venga decirle que hoy día está todo muy controlado y que si los médicos decían que iba todo bien y ella se encontraba bien, nada malo podía pasar.
Y es mentira, sí pueden pasar cosas malas, puede ir todo bien y en un instante ir mal, como puede cambiar tanto algo en un segundo.
Aún no sé si "A" nació sin vida o se fue después, si la pudo ver y tener en brazos o ni siquiera eso. La verdad es que me parece irrelevante todo esto. Tan solo quiero que pasen rápido los días y que ella vaya recuperando fuerzas para seguir viviendo con ese dolor que estará con ella (y conmigo) para siempre.
Si alguien me lee, os lo suplico que me ayudéis, decidme, ¿qué debo hacer? no puedo permanecer al margen de su dolor, la quiero mucho, es mi mejor amiga y daría lo que fuera por que esto nunca hubiera sucedido.
Descansa en paz "A", pequeño angel, vela por tu madre y dale fuerzas y suficiente amor para llevarte en su corazón por siempre sin que ello la destruya. Dulce niña, yo te he querido con todo mi corazón desde el día que me enteré que existías, ojalá pudiera retroceder en el tiempo y que todo fuera diferente, ojalá fuera una pesadilla.
Tus papás te hicieron con tanto amor...que te fuiste directa al cielo.